19 de Noviembre 2003

La Alegría es un Festival

A los once años mi madre me llevó al cine a ver Algunos Hombres Buenos. Acostumbrado a películas fantásticas, épicas o históricas, no tenía muy buenas expectativas sobre una película de abogados, pero salí de la sala profundamente emocionado. Daniel Kaffee era mi modelo, aquello que yo quería ser, en lo que iba a convertirme de mayor. Desde ese instante desee ser abogado: tener al jurado a mis pies mientras luchaba contra las injusticias y las mentiras para desentrañar la verdad.

La cosa duró un par de años en los que devoré con avidez toda película y serie de juicios que pasaba frente a mis ojos: Anatomía de un Asesinato, Matar a un Ruiseñor, Perry Mason y un larguísimo etc. Pero un día vi The Paper, y Michael Keaton me cautivó. Desde ese instante soñé con decir algún día "Paren las máquinas" en una enorme sala de ruidosas rotativas. Soñé con perseguir la noticia a todas partes, conocer los entresijos de los periódicos, ser el que escribía esas líneas que todo el mundo parecía respetar. Quería ser periodista. Repetí el proceso de mi época de abogado wanabee, pero esta vez duró menos, ya que una noche acudí con unos amigos al estreno de Pulp Fiction y salí dudando. La película era increíble, había calado en mí, profundamente, y no sabía por qué, ya que no me identificaba con ninguno de los personajes.

La volví a ver doce veces en salas y la debo haber visto varios cientos en VHS y DVD, y descubrí por qué me gustaba tanto: por cómo estaba construida. El héroe para mí ya no era un personaje, sino quien movía los hilos: el director. Recapacité y me di cuenta que todas mis "vocaciones" venían dadas por películas. Lo que me emocionaba no eran los personajes, sino como los presentaban. Lo que realmente quería ser era cineasta.

Y bien, hoy en día, parece que he descubierto mi vocación, e intento convertirme en director con todas mis fuerzas (y las de otros), pero siempre lo he visto como algo imposible, impracticable para alguien como yo. Pero hoy me han comunicado que el primer corto que he hecho junto a cinco amigos adorables y otro casi detestable ha sido seleccionado para competir en la sección Nuevos Autores del Festival Internacional de Cine de Cataluña: Sitges 2003 al el mejor guión y mejor dirección. Por fin empiezo a ver que no todo es tan imposible, y que a lo mejor me puedo ver algún día estrenando mi propia película y pensar que a lo mejor hay una persona por ahí a la que le ha emocionado tanto como a mí me emocionaron Algunos Hombres Buenos, The Paper o Pulp Fiction. Y eso me hace muy feliz. Y si encima ganamos ya va a ser la ostia.

Escrito por H. a las 19 de Noviembre 2003 a las 10:32 PM
Comentarios

Poquito a poco, hombre. Enhorabuena de todas formas y...¡Mucha Suerte!

Escrito por Germán a las 19 de Noviembre 2003 a las 11:10 PM

Supongo que si llegas al estrellato seguirás quedando con los amigos de antes, no? (bueno, aunque yo "tengo en mi poder" a tu guionista-apuntofílica ^^

Que ya te lo diré en persona, pero me alegro muy mucho de lo del corto (quién lo iba a decir, con lo mal... Estooo, ¿hola cariño, como va todo?)

Y yo quiero ser como Loveeeecraft.

Escrito por Jamfris a las 20 de Noviembre 2003 a las 12:40 AM
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